Desarrollo de una propuesta de manejo de las cuencas altiplánicas para la conservación de la biodiversidad

En el Altiplano chileno de las tres primeras regiones del norte de Chile, se cumplen los dos requisitos fundamentales para el establecimiento de ambientes evaporíticos: la existencia de cuencas cerradas combinado a una evaporación superior a la pluviosidad. En estos ambientes, se encuentran ríos, lagos y salares de la Cordillera de los Andes. Esta zona es una de las más áridas del planeta y lo ha sido así desde el Mioceno Medio. Sin embargo, durante el Cuaternario, el altiplano se caracteriza por la alternancia de períodos húmedos y secos, cálidos y glaciares, que determinaron el desarrollo de lagos sucesivamente más amplios o más reducidos que los actuales. Debido a las reiteradas extensiones y contracciones de los sistemas altiplánicos, los organismos acuáticos han sido sometidos a variaciones drásticas, en particular, en relación con la salinidad del agua. Estas condiciones, además de la considerable altitud del altiplano, determinó el desarrollo de ecosistemas muy particulares y con una biodiversidad única. Los periodos más secos, como el presente, se caracterizan por una fragmentación geográfica de los ambientes húmedos, que se resumen a lagunas y salares esparcidos sobre el antigua área donde se extendía el paleolago del Altiplano (Ej. Lago Tauca hace 12000 años). Estos remanentes pueden considerarse como verdaderas islas aisladas en el desierto. De un punto de vista científico, estos sistemas representan un experimento natural y un modelo excepcional para descifrar los mecanismos de la evolución biológica. Desde una perspectiva conservacionista, y debido al nivel alto de endemismo, estos ecosistemas corresponden a reservas únicas de biodiversidad. Sin embargo, la estrechez geográfica de cada una de estas "islas de humedad" limita la complejidad de los ecosistemas, los rangos de distribución y los tamaños poblacionales de las especies que los constituyen, lo que hace a estos ecosistemas muy vulnerables y frágiles. Aún de mayor importancia es el considerar la subsistencia en el tiempo de las comunidades aymaras que habitan estos sistemas. Debido a estas particularidades, la extracción de agua para el uso urbano, agrícola y para las grandes faenas mineras hacen peligrar la continuidad de estos sistemas, tanto a nivel de la biodiversidad ecológica, cultural y social, todas interdependientes. La presente propuesta transversal proyecta juntar académicos de la Universidad de Chile provenientes de diferentes disciplinas para generar una propuesta de manejo de las cuencas altiplánicas, orientada a la conservación de la biodiversidad en estos ecosistemas únicos. Para lograr este objetivo, se organizarán durante el primer y segundo año de ejecución del Programa Domeyko en Biodiversidad, talleres de especialistas conformados en un principio con los académicos identificados en la presente propuesta. Luego, como resultado de los primeros talleres, se espera conformar un equipo consolidado que llevará a cabo el objetivo principal. Este grupo tendrá como tarea principal evaluar, sintetizar e integrar la información disponible en las diversas disciplinas involucradas en aspectos relacionados con la conservación de la biodiversidad, es decir Ciencias Sociales, Ciencias Económicas, Antropología, Derecho y Ecología. La integración de esta información será presentada en un simposio internacional convocando los principales actores involucrados en el manejo de las cuencas altiplánicas así como los representantes extranjeros que expondrán las medidas o planes de manejo desarrollados en su respectivo país. En su tercer año, esta actividad transversal generará un libro con la síntesis de la información presentada en el simposio y una propuesta de institucionalidad dirigida a las Instituciones de Gobierno relacionadas con los recursos naturales de las cuencas altiplánicas.

Investigador responsable:
Marco Méndez. Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Universidad de Chile y Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad Ciencias, Universidad de Chile.

Coinvestigadores :
Irma Vila . Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad Ciencias, Universidad de Chile.
Luis Felipe Hinojosa . Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad Ciencias, Universidad de Chile.
Elie Poulin . Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad Ciencias, Universidad de Chile.
Patricia Iturra . Facultad de Medicina, Universidad de Chile.
Mich el Sallaberry . Departamento de Ciencias Ecológicas, Facultad Ciencias, Universidad de Chile.
Manuel Contreras . Centro de Ecología Aplicada (CEA).
Gabriela Castillo . Departamento de Ingeniería Civil, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Universidad de Chile.
Milka Castro . Departamento de Ciencias del Derecho, Facultad de Derecho, Universidad de Chile.
Rodrigo Figueroa . Departamento de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile.